La gran importancia de los olores en la gastronomía surge de su capacidad para transmitirnos recuerdos. Lo que hace que un simple aroma pueda transportarnos a momentos especiales, más allá de lo que podamos percibir con otros sentidos. El olor de un asado, especialmente el de cordero o cabrito, puede transportarnos directamente a una reunión familiar, transmitiendo una calidez que nos hace sentir como en casa. Los olores están estrechamente conectados con nuestra memoria, creando así conexiones con el pasado. Esto tiene una gran influencia en nuestra forma de disfrutar de los pequeños momentos.
Relación entre los olores y los recuerdos
Gracias a su relación directa con el sistema límbico, que es el responsable de la memoria y las emociones, nuestro cerebro es capaz de asociar los olores con recuerdos y emociones. Cuando un aroma familiar, como el del asado de cordero o cabrito, llega a nuestra nariz, activamos recuerdos de experiencias pasadas, involucrando también nuestros sentimientos. Este fenómeno es tan potente que un simple olor puede hacernos revivir sensaciones de felicidad o tristeza sin tener que decir o escuchar ni una sola palabra o involucrar otros sentidos. Por eso cuando olemos el cordero asado, nos recuerda a momentos de celebración con la familia o amigos.
La importancia de los olores en la gastronomía
Algo bastante curioso, es que el olor de la comida también puede influir en cómo percibimos su sabor, incluso antes de probarla. Esto se debe a que el olfato y el gusto están estrechamente conectados en el cerebro. En un estudio de Spence et al. (2014), se demuestra cómo el olor de un plato puede hacernos sentir que tiene más sabor, aunque no lo hayamos probado aún.
Además, los olores no solo nos hacen salivar, sino que también nos conectan emocionalmente con la comida y con los momentos que la acompañan. En Dorea, sabemos que el olor de un asado de cordero o cabrito tiene ese poder único. El aroma de estos animales cocinándose lentamente no solo despierta el apetito, sino que también nos recuerda las tradiciones familiares, las reuniones y los momentos especiales.
Los olores como tradiciones vivas
El aroma del cordero o cabrito no solo nos recuerda a una receta, sino a costumbres que se han mantenido y transmitido a lo largo de años. Porque los olores tienen la capacidad de contar historias sin necesidad de usar palabras. Es como si, al olerlo, pudiéramos conectar con generaciones que compartieron esos mismos momentos. Los olores tienen la capacidad de mantener momentos y sentimientos vivos, incluso cuando otras cosas hayan cambiado. Cada asado de cabrito forma parte de una historia que se mantiene viva y que nos sigue acompañando en cada reunión.
Disfruta del cordero asado con todos los sentidos
En resumen, ahora que sabes cual es la importancia de los olores en la gastronomía gracias a su poder de hacernos saborear recuerdos, serás consciente de cuando el olor de un cordero asado te haga sentir esa calidez y sensación de pertenencia. Estos platos, por la calidad de su carne, su forma de cocinar y los momentos en los que se preparan, nos hacen sentir como en casa. Al entender lo que los olores nos transmiten, aprovecharemos a fondo cada comida y podremos conectar con las raíces que nos unen.